A tan solo dos semanas de las elecciones municipales, el fuego cruzado en la Asociación Nacional Republicana (ANR) sube de tono, pero el presidente Santiago Peña prefiere no meterse en la trinchera.
El detonante del conflicto en Honor Colorado es la pulseada por la chapa para el 2028: mientras el vicepresidente Pedro Alliana reclama autonomía absoluta para elegir a su propio compañero de fórmula, el líder del movimiento, Horacio Cartes, ya movió sus fichas al bendecir a Juan Carlos Baruja para ese lugar.
Acostumbrado al terreno del dilema, el mandatario gambeteó la invitación a tomar partido en este escenario de polarización. Al ser consultado sobre qué vereda ocupa en este gallito político, Peña apeló a una analogía bien popular: “Esa es la disputa, olimpista o cerrista, colorado o liberal, oficialista o disidente. Constantemente estamos buscando lo que nos divide. ¿Dónde estoy yo? Yo estoy en la vereda de lo que nos une, y lo que nos une hoy como partido político es la Lista 1. El famoso Somos todos Uno”. Con un mensaje claro, remarcó que su norte es no aflojar la cuerda en la recta final hacia las urnas locales. «Yo estoy para sumar y multiplicar. No estoy para restar ni dividir», sentenció para despejar cualquier intento de fractura.
El Jefe de Estado salió al paso también de las especulaciones que señalan una inminente salida de Alliana del cartismo, asegurando que no vio comunicado alguno y que no maneja esa información. Es más, ratificó firmemente que Alliana se mantiene como el precandidato oficial a la presidencia para el 2028 por Honor Colorado. Peña aprovechó la ocasión para recordar su propia experiencia cuando le tocó elegir a su dupla en 2022, calificando de satisfacción genuina el vínculo construido con su vicepresidente, rompiendo con el histórico mito de los ejecutivos enfrentados. Para cerrar, tiró por tierra los rumores de un quiebre con Horacio Cartes, afirmando que le guarda un profundo aprecio por todo lo que ha hecho, hace y seguirá haciendo por el Partido Colorado.
Fuente: ABCDigital


