Petróleos Paraguayos decidió soltar la imaginación y volar muy alto: acaba de lanzar una licitación internacional por más de 24 millones de dólares para comprar combustible de aviones. La idea suena genial y llena de glamour técnico con términos como Kerosene Jet A-1 y Gasolina AvGas 100 LL para abastecer los aeropuertos Silvio Pettirossi de Luque y el de Encarnación.
El pequeño detalle es que la petrolera estatal jamás vendió este tipo de producto en toda su existencia, no tiene camiones especializados para recargar aeronaves en la pista y tampoco cuenta con la menor idea de cómo almacenar semejante volumen sin que se le complique la existencia.
Para solucionar mágicamente la falta de infraestructura, desde la presidencia de la institución sacaron de la manga el cuento del aliado estratégico. Aseguran que todo se sostendrá sobre una alianza público-privada en la que un operador de carga asumirá absolutamente toda la inversión y pondrá la logística pesada, mientras la estatal solo pondrá la marca para colgarse la medalla. El gran enigma que nadie quiere responder es la identidad de ese generoso socio empresarial. El propio titular de la petrolera pública, William Wilka, optó por llamarse a silencio y esquivar los cuestionamientos para no soltar ni una sola pista sobre quién es el misterioso empresario que promete salvar la travesía aérea.
El tinte insólito de la jugada queda sellado en los propios papeles de la entidad. Un dictamen firmado por la Dirección Operativa de Contrataciones confiesa sin ningún tipo de filtro que Petropar arece por completo de antecedentes en la compra o transporte de carburante aeronáutico. Al no tener la menor referencia de precios en el mercado local, tuvieron que improvisar números consultando presupuestos a multinacionales del extranjero y sumando porcentajes al tanteo para calcular el costo del flete. Mientras la licitación para traer 20 millones de litros ya tiene fecha de ofertas marcada para los primeros días de setiembre, la estatal se dispone a comprometer una fortuna pública en un negocio donde no tiene experiencia, no posee equipamiento y cuyo verdadero dueño del circo sigue operando desde las sombras.

Fuente: ABCDigital/ VicFerreira77


