La justicia de Brasil dictó ayer una sentencia de 37 años de prisión contra Lindomar Reges Furtado, quien en su momento fue catalogado como el narcotraficante más buscado de dicho país. El criminal cobró notoriedad regional tras su escandalosa huida en el año 2022, cuando logró evadir un operativo de captura en el exclusivo Paraná Country Club de Hernandarias, Paraguay, escapando apenas minutos antes de la llegada de las fuerzas de seguridad.
Según las investigaciones, Reges Furtado formaba parte integral de la red logística dirigida por el uruguayo Sebastián Marset, estructura que fue desmantelada durante la histórica operación «A Ultranza PY». Con este fallo, las autoridades brasileñas cierran un capítulo clave en la lucha contra el esquema trasnacional de tráfico de drogas que operaba en la zona de la Triple Frontera.
Fuente: ABC Digital/ Iván Leguizamon


