Imaginen un hospital de la magnitud del IPS donde la limpieza es una batalla perdida contra el tiempo y el abandono. El propio presidente de la previsional, el doctor Isaías Fretes, puso el grito en el cielo tras encontrarse con un panorama desolador: máquinas que deberían garantizar la higiene de miles de sábanas y batas están convertidas en chatarra olvidada. La frase que resume la indignación es tan cruda como la realidad misma: «Nunca nadie dio bola».
El relato parece de ficción, pero es pura negligencia institucional. Entre los equipos averiados resalta una planchadora industrial que lleva cuatro años juntando polvo sin que una sola autoridad se haya dignado a repararla. De las cinco lavadoras que deberían estar a pleno rendimiento, dos están fuera de combate, dejando al área de lavandería trabajando a media máquina mientras las necesidades de los pacientes no esperan.
Ante este escenario de «brazos caídos» heredado, la nueva administración busca sacudirse el polvo de la indiferencia. Fretes no solo cuestionó el motivo de tanta desidia, sino que ya planea medidas drásticas para revertir el caos. El plan incluye desde intimar a las empresas responsables del mantenimiento hasta proponer un sistema de leasing para renovar la tecnología sin desviar fondos vitales de la medicina. La meta es clara: que la limpieza deje de ser un lujo y vuelva a ser un derecho básico para cada asegurado que confía su salud a la institución.
Fuente: ABC Digital



