Dicen que el esfuerzo rinde sus frutos, pero en la política el verdadero «secreto del éxito» parece ser la lealtad incondicional. Fernando Sebastián Rolón Toja, la fiel mano derecha del presidente de Senadores, Basilio “Bachi” Núñez (ANR, Honor Colorado), logró una hazaña económica que ya envidiaría cualquier profesional del país: en apenas siete años vio cómo su salario nominal se disparaba en un impresionante 372%.
La historia de este ascenso meteórico comenzó en 2018, cuando Rolón Toja ingresó sin concurso de méritos como un humilde contratado en la Cámara de Diputados, ganando G. 6.600.000 dentro del bloque cartista. Ya a mediados de 2019 —y nuevamente sin despeinarse en ningún concurso—, consiguió el nombramiento permanente como director de bancada de la ANR con un sueldo de G. 9.074.300, justamente cuando Bachi lideraba dicha oficina.
A partir de allí, la máquina de engordar la billetera no paró. En 2020 trepó a G. 10.374.300; para abril de 2021 llegó a G. 12.574.300; en julio de ese año alcanzó G. 12.874.300; en mayo de 2022 subió a G. 15.174.300; y para octubre de 2022 ya embolsaba G. 19.029.000. La racha de buena suerte lo acompañó cuando fue comisionado en agosto de 2023 de Diputados al Senado, siguiendo fielmente los pasos de Bachi. En marzo de 2024, como director de bancada, su haber escaló a G. 25.387.700. En noviembre de 2024 fue nombrado Director General de Gabinete de la Presidencia del Senado con G. 27.906.270, y finalmente, en su declaración jurada actualizada en marzo de 2025 ante la Contraloría, fijó su ingreso total en unos despampanantes G. 31.106.270 (incluyendo un escalafón de G. 3.927.900). Rozando así el sueldo mensual de un parlamentario, que ronda los G. 37 millones.
Pero Rolón Toja no solo se encarga de planificar la agenda y hacer de enlace parlamentario; también ha demostrado dotes de «escolta» incondicional. Salieron a la luz varios episodios en los que defendió a su jefe a capa y espada: se metió en el acalorado manoteo entre Bachi y Colym Soroka en marzo de 2022 en Diputados, y volvió a figurar en noviembre de 2023 cuando Bachi empujó al entonces senador Eduardo Nakayama (PLRA) durante el tenso debate por el juramento de Alicia Pucheta ante el Consejo de la Magistratura.
Tampoco le faltaron episodios dignos de película: tiempo atrás, en su mismísimo lugar de estacionamiento reservado en el Congreso, apareció aparcada una ostentosa camioneta Chevrolet vinculada al empresario argentino Diego Dirisio (implicado en el megaoperativo Dakovo por tráfico de armas y cuya camioneta estaba bajo custodia de la Senabico). Pese a que fue visto al volante de la enorme camioneta con chapa AAFV 369, Rolón Toja juró que el rodado no era suyo y que «alguien la habrá estacionado ahí». Para rematar la lista de escándalos, también fue denunciado ante la Policía por una mujer que lo acusó de golpear su vehículo y amenazarla en plena vía pública.
Si bien los registros del Ministerio de Educación, indican que recién en 2025 obtuvo su título de Licenciado en Administración de Empresas en el Instituto Superior Centuria —carrera bastante disociada de sus labores parlamentarias—, su caso refleja al pie de la letra la célebre máxima que pronunció Santiago Peña en plena campaña presidencial en Ciudad del Este allá por abril de 2023: que a los cargos públicos no se llega por tener la pared llena de títulos o por ser «guapitos», sino gracias al Partido Colorado.
La ironía de este exuberante reajuste no podía llegar en peor momento. Mientras la «mano derecha» celebra sus más de 31 millones, el Sindicato Nacional de Médicos está en pie de guerra peleando por un humilde reajuste de G. 3 millones por vínculo laboral, con 446 renuncias de profesionales sobre la mesa presentadas ante el Ministerio de Salud y la amenaza latente de una huelga para el 21 y 22 de este mes.
Fuente: ABC Digital



