El diputado colorado de Añetete, Roberto González, criticó la situación del Partido Colorado en puertas de su 138 aniversario (11 de setiembre), señalando la protección de miembros implicados en delitos y la falta de debate interno. Lamentó la pérdida de los principios democráticos y republicanos que antes defendían figuras históricas del partido.
«En este aniversario hay que analizar al partido desde dos ángulos: del sentimiento que genera el Partido Colorado entre sus afiliados y desde la conducción partidaria, o sea, un presidente encumbrado a través del Partido Colorado. Ahí está el caso del senador Hernán Rivas; lejos de que el partido haga una mea culpa por lo que ha ocurrido, vienen sosteniéndolo. Tenemos un senador (Erico Galeano) sometido a un proceso judicial por lavado de dinero, blanqueado del movimiento Honor Colorado, pero la gente ve como una obra del Partido Colorado el de sostenerle a los averiados. Entonces, eso le daña a la institución partidaria», indicó.
Agregó que un sector de la ANR, a través de su mayoría en el Parlamento con votos cartistas y satélites, ha comprometido la suerte y la imagen del partido. «El oficialismo colorado ha protegido a Hugo Javier, ha protegido al intendente de Puerto Casado de la intervención, de la intervención, ni siquiera permitieron la intervención, y luego la Justicia lo condena. Lo mismo hicieron con la intendenta de Valenzuela; evitaron la intervención y luego la justicia la acorrala. Hoy día está detenida esa intendenta, y acá (en Diputados) se inicia hoy un proceso de blanqueo de los averiados, por darte algunos, y hay otros y otros casos, y hoy van a ver lo mismo. Hoy, estén atentos a la sesión del día, va a haber una suerte de blanqueo a los averiados (intendentes)», cuestionó.
Aclaró que no afirma que todos los denunciados sean culpables, pero hay que permitir la investigación para que se sepa la verdad, y aquel que es inocente se puede lucir si no tiene nada que ser reprochado. «El pedido de intervención les desespera a los averiados, a los sospechados. En esa parte de nuestro partido no hay debate dentro del partido, no se admite la disidencia. Disentir en el Partido Colorado hoy significa ser adversario político irreconciliable. Acá el unicato, el culto a la personalidad, se ha instalado muy fuertemente al interior del partido colorado, y eso le ha de ser un daño terrible», manifestó.
González dijo soñar con el partido de Waldino Ramón Lovera, de Juan León Mallorquín, de Ignacio A. Pane, de Ricardito Brugada, de Silvera, de Sandino Gil Oporto. «Sueño con el Partido de Enrique Riera Figueredo, no Enrique Riera Escudero, el ministro del Interior; el padre era un idealista, era un luchador por la democracia y por el republicanismo. Yo sueño el Partido Colorado que defendía Luis María Argaño, por citar algunos hombres; yo no pertenezco al partido de esta conducción, yo no me veo reflejado en la conducción actual de mi partido. Yo pertenezco a la mentalidad y a la convicción que han desarrollado, que han defendido estos prohombres que acabo de señalar», concluyó.



