La Comandancia de la Policía está investigando la «mexicaneada» de 430 kilos de cocaína que involucra a 12 agentes de antinarcóticos de Ciudad del Este, quienes ya fueron trasladados, según trascendió.
La mexicaneada (robo de evidencias o botín a los delincuentes) de 430 kilos de cocaína de alta pureza, droga que pertenecía al Primer Comando Capital del Brasil, y el despojo de 1 millón de dólares hasta el momento está teniendo consecuencias solamente administrativas, incluso podría terminar en una masacre, indicaron fuentes policiales.
Por orden directa del Comandante de la Policía Nacional, Carlos Humberto Benítez ya fueron trasladados hasta el momento 12 agentes antidrogas que estaban prestando servicios en Ciudad del Este y los mismos estarían bajo sumario.
Todo el operativo, según los datos fue liderado por el aquel entonces jefe de la unidad subcomisario Núñez, acompañado de la oficial Bogarín, el expolicía Agüero, más conocido como “Aguerito”, el suboficial Cárdenas, entre otros agentes, señala una fuente esteña.
Todo había comenzado tras la demora de un camión con doble fondo, operativo que se ejecutó en la zona de Santa Fe. En esa ocasión, sí realizaron un operativo legal, que fue informado al Ministerio Público por el simple hecho de que el “patrón” no pudo llegar a un acuerdo con los intervinientes en el monto exigido, esto fue a mediados de noviembre.
Posterior a esto, los antinarcóticos también requisaron otro rodado esta vez también con doble fondo, pero una carga más valiosa es decir cocaína de alta pureza. En esa ocasión demoraron a un ciudadano brasileño a quien exigieron el pago de 1 millón de dólares para devolverle la carga. El extranjero pidió ser liberado para de esa forma buscar el dinero. Así se eso, los antinarcóticos se quedaron el cargamento y el vehículo, el brasileño fue a buscar la millonaria suma, y lo consiguió.
Apenas tuvo el dinero fue y negoció con los policías, pero estos lo despojaron por completo. El narco tuvo que pedir auxilio, y fue ahí que entraron a accionar los miembros del PCC que comenzaron a lanzar una dura amenaza.
A uno de los agentes, los del PCC enviaron la foto de su casa y su vehículo, dándole a entender que sabían todo de su movimiento. La facción criminal presionó y los policías se vieron obligados a devolver 500 mil dólares.
TRASLADOS Y MILLONARIOS. El caso llegó a oídos del comandante Carlos Benítez que ordenó el desmantelamiento de la oficina regional. Ante esto los involucrados, utilizando a la oficial Bogarín enviaron a la misma que supuestamente llegó a hablar con los altos jefes policiales, e incluso en ese momento se evitó el traslado. Por un momento dado, no se cumplió la orden del comandante, pero luego la situación fue agravándose, y el propio Benítez tuvo que salir a intervenir. Ahora ya fueron trasladados 12 agentes de Ciudad del Este.
Fuente: Portal Web de Noticias / Portal San José de los Arroyos



