La Dirección Nacional de Contrataciones Públicas aplicó una dura sanción a Iván Alejandro Franco Alfaro, hijo del expresidente de la República liberal Federico Franco, prohibiéndole de manera firme presentarse a licitaciones o contratar con el Estado paraguayo.
La medida se tomó tras confirmarse una serie de graves irregularidades cometidas con el fin de quedarse de forma ilícita con un millonario contrato público.
El escándalo estalló luego de una investigación oficial sobre un llamado del Ministerio de Industria y Comercio, destinado a las tareas de limpieza del predio del Parque Industrial. De acuerdo con los documentos oficiales, la empresa vinculada a Franco Alfaro mintió abiertamente en su postulación y simuló una falsa competencia para asegurar su beneficio.
La trampa quedó al descubierto cuando la institución detectó que el hijo del exmandatario jugaba a dos puntas en el mismo concurso de ofertas. Por un lado, actuaba de manera formal como apoderado de la firma unipersonal Kaavoty y, por el otro, figuraba en simultáneo como el director presidente de la empresa Grupo Bio SA, que también competía por el mismo contrato.
Esta evidente duplicidad violaba de forma directa la Ley de Suministros y Contrataciones Públicas. La legislación vigente prohíbe de manera taxativa que dos o más oferentes que tengan vínculos directos entre sí a través de sus socios, directores o representantes legales se presenten juntos en una misma licitación, ya que esto rompe las reglas del juego limpio, anula la competencia real y se presta a la manipulación de los precios.
A pesar de la gravedad de los hallazgos y de las reiteradas insistencias periodísticas por conocer su versión ante las acusaciones, Iván Franco prefirió llamarse al silencio y no emitió comentarios sobre la sanción. Con este fallo definitivo, las firmas implicadas quedan completamente fuera del sistema de proveedores estatales, cerrando el paso a una maniobra que pretendía burlar los controles del dinero público.
Fuente: ABC Digital



