Durante las recientes elecciones para el decanato en la Universidad Nacional de Asunción, la jornada electoral estuvo marcada por un fuerte contraste entre el festejo oficial y la distancia de la oposición.
Mientras el movimiento Renovación Gremial consolidaba su victoria dentro de las instalaciones de la facultad, la facción derrotada —vinculada a Bobadilla, aspirante al rekutu en el Consejo de la Magistratura, y a su entorno político más cercano— optó por ausentarse del Aula Magna en el momento decisivo de los comicios.
En lugar de aguardar el escrutinio en el recinto universitario, el grupo opositor estableció su base de operaciones y búnker en la cafetería de un supermercado local. Desde ese espacio externo, los dirigentes analizaron el margen de votos que no les fue suficiente para alcanzar el triunfo y asimilaron el revés electoral, totalmente alejados del acto oficial de proclamación y de los festejos de las nuevas autoridades decanales.
Fuente: Punto Digital Py (IG)



