“I had to be strong for not cry”. “Tuve que ser fuerte para no llorar”, dijo Joshua Duerksen después de bajarse del Mercedes de Fórmula 1 que condujo durante su histórico test en el circuito de Portimão, Portugal.
La sonrisa de oreja a oreja del piloto paraguayo lo decía todo. Después de años de sacrificio, kilómetros, carreras y sueños, Dürksen finalmente tuvo la oportunidad de ponerse al volante de un monoplaza de Fórmula 1 de Mercedes y vivir una experiencia que ya forma parte de la historia del automovilismo paraguayo y hay que decirlo: ese Mercedes le queda pintado.
Verlo salir de ese auto, escuchar cómo hizo rugir ese motor y verlo disfrutar cada segundo fue simplemente una locura.
Poco a poco, el chico lo va logrando. Y esta vez, Joshua no solamente cumplió un sueño personal: volvió a llevar la bandera paraguaya a un lugar donde nunca había llegado.
Fuente: MercedesAMGF1


