La figura de Andrés José “Andy” Rivas, un consultor argentino sin nombramiento ni contrato oficial, volvió al centro del debate político tras las primeras declaraciones públicas del canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano.

La controversia rodea a un hombre que actuó durante meses como un “asesor en las sombras” dentro de las comitivas diplomáticas más exclusivas del gobierno de Santiago Peña, acumulando influyentes contactos pero sin dejar ningún rastro legal o presupuestario en los registros del Estado.
Aunque Andy Rivas figura documentalmente en delegaciones oficiales en Estados Unidos, Taiwán y en eventos de alto nivel como la reapertura de la Embajada de Israel, la Cancillería jamás acreditó su rol formal. A lo largo de su itinerario, Rivas posó junto al presidente Peña y al propio canciller como «honorable consejero» en la gala Latino Inaugural Ball en Washington, y participó de gestiones de cabildeo con congresistas norteamericanos para promocionar la fallida candidatura de Rubén Ramírez Lezcano a la secretaría general de la OEA. También integró encuentros estratégicos junto a empresarios e influyentes referentes regionales en mayo de 2024.
Ante el creciente escándalo, el canciller rompió el silencio en el Palacio de López para desligar a la institución, afirmando que Rivas es simplemente su amigo personal y que no mantiene ningún tipo de vínculo contractual ni honorarios con el Ministerio de Relaciones Exteriores. Según Ramírez Lezcano, las coincidencias en viajes y cumbres internacionales responden a invitaciones independientes que ambos recibieron.
Sin embargo, la trama en torno a Andy Rivas cobra un cariz mucho más opaco al rastrear sus conexiones políticas y societarias. Rivas se ha presentado abiertamente como socio de Fernando Cerimedo, el polémico estratega digital y gestor de granjas de bots asociado a la extrema derecha regional. Cerimedo enfrenta un oscuro panorama judicial en Bolivia, donde se encuentra detenido e investigado por un presunto caso de sicariato contra su expareja embarazada, Nadia Beller, además de afrontar acusaciones vinculadas al narcotráfico.
Esta estrecha cercanía reavivó las alarmas en el Congreso Nacional de Paraguay. En febrero de 2025, la Comisión Permanente solicitó formalmente a la Cancillería un informe detallado sobre la función exacta de Rivas, sus antecedentes, y el origen de los recursos utilizados para financiar sus pasajes, viáticos y hospedajes en misiones diplomáticas. Tras un año y medio de silencio administrativo sin respuestas, el Senado —impulsado por el legislador Rafael Filizzola aprobó un nuevo pedido de informes que exige transparentar de manera definitiva el verdadero alcance que tuvo este influyente operador en las decisiones de la política exterior paraguaya
Fuente: ABC Digital



