En los fundamentos de la condena de 8 años impuesta a Hernán Rivas, el Tribunal de Sentencia dejó en evidencia que las máximas autoridades de la Universidad Sudamericana no realizaron la mínima comprobación de los antecedentes académicos del exsenador.
Firma en la calle: La presidenta del Tribunal, Dra. María Fernanda García de Zúñiga, resaltó la declaración del exdecano de Derecho, Oscar Rodríguez Kennedy, quien admitió haber firmado el título universitario dentro de su vehículo, en plena vía pública (esquina España y Bélgica), basándose solo en planillas sin verificar los registros.
Sin recuerdo del alumno: Respecto al exrector Euclides Acevedo, los magistrados señalaron que su labor no era meramente administrativa, pues integraba mesas examinadoras y de tesis. Pese a su constante presencia en la sede, declaró no recordar a Rivas ni haberlo visto como estudiante.
La controversia central: El fallo aclaró que la causa no juzgó una falsificación física de la firma o del cartón, sino la falsedad ideológica: Rivas invocó y utilizó la condición de abogado ante instituciones del Estado sin haber realizado el recorrido ni el cursado de la carrera.



