El dolor de un padre no conoce de plazos burocráticos, pero la paciencia de Reinaldo Suárez ha llegado a su límite extremo. En una mañana cargada de angustia y determinación, el hombre cuyo hijo, Tobías, fue arrebatado por la furia de un raudal en San Lorenzo el pasado mes de febrero, ha decidido convertir su luto en una protesta desesperada. A partir de las 09:00 de hoy, el epicentro del reclamo se traslada a las puertas del Laboratorio Forense del Ministerio Público, en la intersección de Chile y Avda. Ygatimí, donde Suárez no solo alzará su voz, sino que ha anunciado que se encadenará para exigir lo que el tiempo le ha negado: celeridad y respuestas claras sobre el fallecimiento de su pequeño.
La causa parece haber quedado atrapada en el laberinto de las pericias pendientes, un estancamiento que para la familia Suárez resulta intolerable mientras el recuerdo de aquella tragedia en San Lorenzo sigue sangrando. Esta manifestación pacífica busca sacudir la inercia del Ministerio Público y recordarle a las autoridades que detrás de cada expediente hay una vida perdida y una familia rota que no descansará hasta que la investigación avance.
Con la fuerza de quien ya no tiene nada que perder, Reinaldo convoca a la ciudadanía y a los medios de comunicación a ser testigos de un acto de amor y exigencia que pretende romper el frío silencio de los pasillos judiciales para que, finalmente, la justicia por Tobías deje de ser una promesa lejana y se convierta en una realidad urgente.
Fuente: Ahora_Py



