En los pasillos del Instituto de Previsión Social, el aire se siente denso, pero no por el humo de un siniestro, sino por el peso de un nuevo escándalo que acaba de estallar en el seno de su Consejo.
La cifra es tan escalofriante como la negligencia misma: nueve mil millones de guaraníes que, en teoría, debían garantizar la seguridad de miles de personas, parecen haberse esfumado en un sistema de prevención de incendios que hoy se encuentra bajo la sombra de la sospecha. Mientras los expedientes pasan de mano en mano, la pregunta que flota en el ambiente es tan simple como aterradora: ¿qué pasaría si hoy mismo se encendiera una chispa?
La indignación no se hizo esperar y fue el propio presidente de la previsional, Isaías Fretes, quien puso voz al sentimiento de desprotección que golpea a la institución. Con la contundencia de quien sabe que hay vidas de por medio, Fretes cuestionó la efectividad de una inversión millonaria que, a la hora de la verdad, podría no ser más que una costosa escenografía. «¿Ndoikói?», se preguntó con amargura, utilizando esa expresión tan nuestra que resume el fracaso técnico y moral de pagar una fortuna por algo que simplemente no funciona. No se trata solo de números en una planilla; se trata de la seguridad básica de pacientes y trabajadores que confían su integridad a una estructura que hoy se muestra frágil ante el escrutinio público.
Este nuevo hallazgo suma un capítulo oscuro a la gestión de los recursos públicos, revelando que, una vez más, el dinero destinado a proteger la vida parece haberse desviado del camino de la eficiencia. La sesión del Consejo dejó claro que la gravedad del asunto no admite medias tintas ni excusas burocráticas. Cuando el riesgo es real y el sistema contratado para mitigarlo no responde, la inversión se convierte en una traición a la confianza ciudadana.
La lupa ahora está puesta sobre cada guaraní desembolsado, buscando entender cómo es posible que, habiendo pagado una suma tan astronómica, la única garantía actual sea la incertidumbre ante una emergencia.
Fuente: Radio 1080 AM


