El Consejo de Administración del Instituto de Previsión Social se encuentra frente a un muro de silencio que alimenta sospechas de una trama de sobrefacturación en el manejo de residuos patológicos. A casi un año de que el consejero José Emilio Argaña solicitara informes sobre el millonario contrato con la empresa Wels S.A. brillan por su ausencia (Argaña tampoco los volvió a reclamar). La firma en cuestión, vinculada en su origen a Manuel Peña, hermano del presidente Santiago Peña, recibió una adjudicación de aproximadamente 13.170 millones de guaraníes en un proceso que destaca por su velocidad «récord» y por rumores de pagos por servicios que jamás se habrían prestado.
La urgencia institucional quedó plasmada en una nota interna que exige respuestas claras: ¿cuántos kilos de desechos se retiran realmente de los hospitales? El pedido no es menor, ya que busca cruzar los datos estadísticos con las facturas abonadas para confirmar si el IPS está pagando por toneladas fantasma. Pese a que la orden del Consejo fue perentoria y detallaba la necesidad de un relevamiento mensual obligatorio en todo el país, las gerencias responsables han optado por el mutismo administrativo. Mientras el expediente sigue abierto en el sistema digital de la previsional, el dinero de los aportantes queda atrapado en un laberinto de dudas sobre un rubro que, año tras año, parece ser un negocio redondo para unos pocos bajo el amparo de la sombra oficial.
Fuente: Nota Interna CA N° 044-0441/2025 del Consejo de Administración del IPS y registros públicos de la LPN N° 09/24.


