La intención de aplicar un Impuesto al Valor Agregado del 5% a la tirzepatida, un conocido fármaco utilizado para perder peso, desató un fuerte cuestionamiento en el sector farmacéutico del país.
La iniciativa, analizada por la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios tras una propuesta del diputado Carlos Marcial Godoy, fue calificada sin rodeos como «una medida traída de los pelos» por el reconocido empresario del rubro, Óscar Vicente Scavone.
Scavone argumentó que no existe ninguna justificación válida para cargar fiscalmente un medicamento innovador que ayuda a reducir la obesidad, controlar el azúcar en sangre, bajar el colesterol y eliminar grasas sin presentar efectos secundarios graves. Recordó además que el trato impositivo diferenciado que reciben los medicamentos es fundamental para que la ciudadanía pueda costear sus tratamientos.
En relación con la diferencia de precios de la tirzepatida con países como Brasil, donde es mucho más costosa, el empresario explicó que se debe a que la farmacéutica desarrolladora no registró la patente en Paraguay, lo que permitió una comercialización más libre y accesible en el mercado local. Finalmente, Scavone remarcó que las autoridades deberían fomentar el acceso a este tipo de tratamientos en lugar de castigarlos con tributos, ya que prevenir complicaciones de salud termina ahorrando costos significativos al Estado en materia de salud pública a largo plazo.



