El comisario principal Darío Aquino, jefe de la Comisaría 18ª de Santa Rita, admitió que los agentes de la Policia Nacional fueron completamente superados en número y poder de fuego por la banda de delincuentes que ejecutó un megaataque contra tres bancos y una casa de cambios en dicha localidad del Alto Paraná.
El jefe policial relató que las patrullas preventivas que se encontraban en la zona fueron interceptadas por un grupo de entre 10 y 15 criminales encapuchados y fuertemente armados, lo que hizo imposible cualquier intento de resistencia.
Aquino explicó que, al recibir la alerta, intentó dirigirse al sitio con un grupo de apoyo para auxiliar a sus subalternos, pero fueron repelidos a tiros con armas de grueso calibre antes de poder aproximarse. Durante el violento asalto, uno de los oficiales fue tomado como rehén por los delincuentes y llegó a pedirle a sus compañeros que no respondieran al fuego para salvaguardar su vida. El agente fue esposado, pero afortunadamente fue liberado más tarde sin heridas de gravedad, presentando únicamente rasguños, mientras que otros tres uniformados lograron salvarse al parapetarse en una canaleta al costado de la ruta PY06.
Finalmente, el jefe policial destacó la alta planificación táctica de la organización criminal. Los asaltantes no solo contaban con armamento militar, sino que también incendiaron dos vehículos en los accesos estratégicos y esparcieron clavos miguelitos durante su huida para bloquear el paso de las patrulleras, neutralizando por completo cualquier capacidad de persecución por parte de las fuerzas del orden.
Fuente: ABC Digital



