El insólito episodio ocurrió un sábado por la tarde a la altura de la ruta PY03, en la ciudad de Limpio, y por cuestión de segundos no terminó en una verdadera tragedia.
Las cámaras de seguridad de un concurrido supermercado captaron el momento exacto en que un automóvil Mercedes Benz C230, modelo 2007, comenzó a desplazarse por cuenta propia justo después de que su conductor bajara e ingresara al local comercial. Sin nadie al volante, el vehículo avanzó en línea recta, atravesó la entrada principal y destruyó los paneles de vidrio del acceso.
Segundos antes del impacto, la rapidez de reflejos evitó una tragedia. Una madre y su pequeña hija caminaban justo por la trayectoria del automóvil cuando este empezó a ganar velocidad. Al percatarse del peligro inminente, la mujer reaccionó a tiempo y logró apartarse junto a la niña, saliendo ambas completamente ilesas antes de que el coche irrumpiera violentamente en el establecimiento.
El hecho dejó perplejos tanto a los clientes como a las autoridades policiales. El jefe de la Comisaría 9ª de Limpio, comisario José Acosta, explicó que en un principio el caso fue reportado como un choque convencional con daños materiales. Sin embargo, al revisar las imágenes del circuito cerrado, los agentes descubrieron la insólita secuencia: el vehículo parecía haber «perseguido» a su propio dueño tras su ingreso al local.
Al inspeccionar el interior del vehículo inmediatamente después del estrépito, los intervinientes confirmaron que no había ningún ocupante. El conductor fue identificado como Fernando Fretes Martínez, de 40 años, quien fue sometido al control de alcotest, arrojando un resultado negativo de 0,000 mg/l.
Pese a no estar bajo los efectos del alcohol, las contradicciones sobre lo ocurrido abrieron varios interrogantes. Fretes Martínez aseguró a los policías que había dejado el motor en marcha en un auto de caja mecánica. No obstante, el guardia de seguridad del supermercado dio una versión distinta: afirmó que, apenas ocurrido el choque, el propio conductor le comentó que había apagado el motor antes de bajar.
Ante estas inconsistencias y las extrañas circunstancias del hecho, el fiscal de turno de Limpio, Víctor Villaverde, dispuso la incautación del automóvil. El rodado quedó bajo custodia del Ministerio Público para ser sometido a una pericia técnica pericial que determine si el desplazamiento fue provocado por una falla mecánica o por una falla humana al momento de estacionar.
Fuente: ABC Digital


