Al parecer la suerte está echada para el senador con permiso Erico Galeano. Lo que antes era un respaldo sólido como una roca dentro del movimiento Honor Colorado, hoy se ha transformado en un «adiós» inevitable. Tras la reciente ratificación de su condena a 13 años de cárcel por lavado de dinero y asociación criminal, el clima en el Congreso se ha vuelto irrespirable para el legislador, y sus propios compañeros de bancada han decidido que es momento de que dé un paso al costado.
El mensaje fue claro y directo. El propio presidente del Senado, «Bachi» Núñez, ha señalado que Galeano debe abandonar el Congreso para preservar la integridad de la institución. En un giro político significativo, Núñez confesó que la lealtad debe estar con la patria antes que con los amigos, reconociendo que el ambiente se puso «tenso» tras conocerse el fallo judicial que vincula a Galeano con una red transnacional de narcotráfico liderada por figuras como Sebastián Marset y «Tío Rico».
La presión no solo es retórica; ya hubo movimientos en las sombras. Se confirmó que el senador «Nano» Galaverna fue el encargado de llevarle personalmente el pedido de renuncia a Galeano en un intento por evitar el bochornoso proceso de una pérdida de investidura.
Sin embargo, si la renuncia no llega, la bancada oficialista ya está dispuesta a votar por su expulsión definitiva. El hombre que alguna vez fue un peso pesado de la política y el fútbol, hoy se encuentra acorralado entre una histórica sentencia judicial y el abandono de su propio sector político, marcando un antes y un después en la lucha por la transparencia parlamentaria.
Fuente: ABC Cardinal



