La decisión de cancelar el tradicional desfile militar por los 215 años de la Independencia Nacional ha generado el enojo cartista en el Congreso. Lo que debería ser una fiesta de gala y soberanía se convirtió en el centro de un duro cruce, donde el diputado cartista Rodrigo Gamarra no se guardó nada y apuntó sus dardos directamente contra el ministro de Defensa, Gral. retirado Óscar González. Para el legislador, la ausencia de los militares en las calles no es solo una cuestión de agenda, sino un error histórico que golpea la identidad paraguaya.
Gamarra calificó la medida como «profundamente equivocada», subrayando que el desfile no le pertenece a un gobierno de turno, sino a la memoria de nuestros héroes.
Mientras desde el Ministerio de Defensa intentan justificar el silencio de las bandas militares alegando que las tropas están concentradas en operaciones en el interior, la indignación se extendió también hacia otras carteras. El diputado Hugo Aguilera se sumó al coro de críticas, pero dirigiendo su malestar hacia la ministra de Cultura, Adriana Ortiz. Aguilera cuestionó duramente la falta de gestión para preservar el brillo de las festividades, señalando que se ha privilegiado una agenda que desdibuja el carácter patriótico de la fecha.
La tensión crece porque la suspensión parece dejar el escenario libre exclusivamente para actividades culturales que, a criterio de los parlamentarios oficialistas, no compensan el desplazamiento de las fuerzas que custodian la soberanía. Entre reclamos de patriotismo y acusaciones de una gestión desconectada del sentimiento popular, la polémica está servida: para Gamarra y Aguilera, la ausencia de las botas y los fusiles en el asfalto es un retroceso que debilita el espíritu nacionalista en la fecha más sagrada del calendario patrio.
Fuente: ABC Digital



