El Centro Residencial Especializado de Atención y Apoyo para el Adulto Mayor (CREAM), ubicado en San Bernardino, se mantiene como una inversión fallida e ineficiente para el Instituto de Previsión Social, funcionando actualmente a pérdida y con graves carencias materiales.
Durante una reciente visita de inspección realizada por el presidente de la previsional, Isaías Fretes, los propios funcionarios del centro denunciaron que se ven obligados a trabajar sin las herramientas asistenciales más elementales, tales como equipos de magnetoterapia y ultrasonido terapéutico, indispensables para la rehabilitación física de los pacientes de la tercera edad.
Ante este reclamo, el titular de la institución solicitó de manera directa la gestión de unos 20 millones de guaraníes dentro del presupuesto para subsanar dicha falta de insumos básicos.
Este imponente complejo, construido en el predio del antiguo Hotel Casino San Bernardino, demandó un desembolso aproximado de 64.660 millones de guaraníes (cerca de 10 millones de dólares) y fue inaugurado a finales de 2016 con el propósito original de servir como una residencia especializada. No obstante, el centro abandonó dicha modalidad con la llegada de la pandemia en 2020 y desde entonces gran parte de su capacidad —que cuenta con 85 habitaciones y 93 camas para albergar a 175 residentes— permanece desaprovechada. A la severa subutilización de la infraestructura edilicia se suma el abandono de áreas clave, como su lujosa piscina adaptada, la cual se encuentra completamente inhabilitada por falta de mantenimiento desde el año 2024, cancelando por completo los programas de hidrogimnasia y terapias acuáticas. Actualmente, el sitio opera con un plantel de 40 funcionarios enfocado solo en actividades diurnas intermitentes, mientras las autoridades evalúan alternativas para rentabilizar el predio mediante la futura realización de congresos y capacitaciones médicas.
Fuente: Ultima Hora



