El Instituto de Previsión Social está nuevamente en la polémica tras conocerse las escandalosas cifras que destina a la limpieza de sus instalaciones.
Según los documentos de una multimillonaria licitación de más de 126.000 millones de guaraníes, la previsional llega a pagar hasta 9.5 millones de guaraníes mensuales por cada limpiador asignado al Hospital Central.
Sin embargo, detrás de estos números de primer mundo se esconde una realidad de presunta explotación: los propios empleados denunciaron que reciben sueldos que ni siquiera alcanzan el salario mínimo legal.
La firma más cuestionada es el Consorcio Hospiclean, beneficiada con el 60% del contrato total. Mientras el IPS desembolsa una fortuna por cada operario argumentando altos costos de cobertura en zonas críticas como terapia intensiva y quirófanos, la brecha con lo que realmente llega al bolsillo del trabajador supera los 6.6 millones de guaraníes por persona. Las denuncias formales presentadas ante la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas alertan que la empresa estaría declarando montos inflados ante el fisco para simular legalidad, mientras mantiene a su personal con remuneraciones de miseria.
Para empeorar el panorama, las acusaciones no se limitan al ámbito laboral. Los trabajadores también advirtieron sobre graves fallas sanitarias que ponen en riesgo la bioseguridad del hospital, señalando el uso de productos químicos diluidos y reetiquetados en áreas de alta complejidad. Ante la gravedad de la situación, la reacción de las autoridades del IPS fue llamativamente tibia, limitándose a pasar el caso a verificación administrativa y realizando una inspección exprés en los depósitos de la empresa apenas un día después de desatarse el escándalo.
Fuente: ABC Digital
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