Las repercusiones de la heroica victoria de Paraguay ante Turquía en el Mundial 2026 sumaron un eco de enorme peso internacional con las declaraciones del exdelantero sueco Zlatan Ibrahimović.
Durante su intervención como comentarista para la cadena Fox Sports en los Estados Unidos, la leyenda del fútbol arremetió con dureza contra el arbitraje y las nuevas normativas de la FIFA, al mismo tiempo que se deshizo en elogios hacia el indomable espíritu de la Albirroja.
El foco de la controversia se centró en la expulsión de Miguel Almirón en el cierre del primer tiempo tras la aplicación de la denominada «Ley Vinícius», una regla implementada para sancionar conductas antideportivas y gestos en el campo. Ibrahimović calificó de ridícula la tarjeta roja directa que recibió el velocista paraguayo por taparse la boca y argumentó de forma tajante que este tipo de medidas le quitan la verdadera esencia y la pasión al deporte, convirtiéndolo en un circo dirigido por burócratas de traje.
Para el exatacante, el fútbol actual se encuentra atrapado en un escenario distópico donde el VAR y los árbitros persiguen e ilegalizan las emociones de los futbolistas de una manera exagerada.
A pesar de la indignación por el aspecto reglamentario, el exjugador prefirió concentrarse en lo que denominó «el verdadero milagro» del encuentro. Ibrahimović ensalzó la garra guaraní y la capacidad del conjunto paraguayo para resistir durante todo el segundo tiempo con un futbolista menos ante un rival de gran calidad técnica.
El sueco valoró enormemente el planteamiento inicial de Paraguay, destacando el tempranero gol de Matías Galarza al primer minuto de juego y la feroz determinación del equipo para defender la ventaja hasta las últimas consecuencias. Con su característico estilo punzante, el analista concluyó que Paraguay defendió como un león y demostró en la cancha ser un equipo de diez hombres con el espíritu de cien.



